BREVE MIRADA DE LA MEDIOLOGÍA
Se dice que las ideas se materializan en los objetos; que nuestros pensamientos son momentos vividos o que vamos a vivir; que nuestras acciones van ligadas a nuestras emociones e ideas. La mediología, representada con su máximo exponente: Regis Debray, se basa en la transmisión de cargas culturales históricas que influyen en el comportamiento actual de las sociedades, es decir, cómo lo técnico influye en lo social. Ahora bien, para poder entender la mediología, es necesario desprenderse de cualquier imaginario individual y colectivo con un sentido social, y más precisamente, comunicacional porque, como se trata de desglosar toda una gama de vivencias históricas, cualquier hecho es posible e influenciable. Actualmente, nos encontramos rodeados de “cajas negras” las cuales hacen cambiar Estados fugitivos a Estados tangibles: la idea necesita de un médium para que se realice una acción y, posteriormente, se tenga una reacción. Por su parte, uno de los trabajos que realiza la mediología es estudiar qué ha pasado para que se den transiciones culturales significativas, partiendo de cambios inteligibles, para llegar a aplicar conceptos desde formas de gobierno hasta formas de vida. Igualmente, se trata de mirar la realidad desde los medios de comunicación y cómo estos han transformado el mundo en aspectos sociales, políticos y culturales.
George Melies: Mago e ilusionista y director del Teatro Houdin de Paris es una de las personas asistentes a la primera proyección pública de los Lumière. Desde este momento se siente atraído por el cine e intenta comprar un aparato que no le venden los Lumière, pero en su empeño conseguirá poco después un bioscopio del óptico inglés Robert William Paul y comenzará con la exhibición de películas en su teatro como un elemento más de magia e ilusionismo.
De ahí a la producción y a la creación de su propia empresa productora, la Star Film, será todo uno. Sus primeras filmaciones serán documentales al estilo de los Lumiére, pero por azar, en una filmación en la Plaza de la Opera, se le atascará la película y al reanudarla seguirá grabando, pero al contemplar el resultado verá que los personajes han cambiado y ante sus ojos se abrirá el mundo del trucaje, que le llevarán a servirse de apariciones, desapariciones, sobreimpresiones, maquetas, etc, de forma paulatina y a la creación de un género nuevo, las actualidades reconstruidas. Los primeros pasos en esta dirección lo constituyen "El escamoteo de una dama" (L'escamotage d'une dame chez Robert Houdin, 1896), que rueda en su casa de Montreuil, en la que una mujer aparece y desaparece de la imagen, recurriendo a detener la cámara y a que la actriz se retire y continuar rodando. Luego en "Fausto y Margarita" (Faus et Marguerite, 1896) la dama se convierte en diablo.
jueves, 20 de noviembre de 2008
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